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Archive for 7 noviembre 2010

Recordar es una función mental que nos acompaña a lo largo de la vida, gracias a la que todos somos capaces de procesar, consolidar y evocar la información que nos llega a través de cualquiera de nuestros cinco sentidos.
Orgánicamente depende de nuestro sistema nervioso y estructuras cerebrales como: la formación hipocámpica, el tálamo, la amígdala, los cuerpos mamilares entre otras; y en su proceso son esenciales circuitos bioquímicos y neurotransmisores que corren por ellos tales como la acetilcolina. 

Del latín “recordari“, “re“= volver a + “cordis“=corazón… recordar es mucho más que volver a tener algo presente en la memoria o activar un circuito bioquímico. Particularmente, recordar a alguien no es volver a tenerle en la mente, sino algo mucho mas especial que eso, recordar es “volver a hacerlo pasar por el corazón“. Así como, para la lengua inglesa es “learn by heart”  y para la francesa “par coeur”.

El fin de semana pasado fue “Día de los Difuntos” como todos los años volvieron a brotar por las esquinas improvisados puestos de flores, asistimos a una romeria de coches dirigiéndose a sus lugares de origen. Caras más melancólicas las de aquellos que este año han tenido que comprar un ramo de flores de más, rostros perpetuamente afligidos cuando el que se trata de visitar es a un hijo/a, miradas esquivas las de aquellos que cada vez, resignadamente, mas a menudo acuden a despedirse de un nuevo “amigo de siempre”, “compañero de aula”, hermano o conocido con la inexorable sensación de lo cerca que sienten que les va quedando el momento de volver reunirse con ellos.

Es el día para traerlos de nuevo al corazón y revivir toda esa telaraña de recuerdos, sensaciones, momentos tanto dulces como amargos que le tuvieron a esa persona como protagonista, incidiendo quizá en algún detalle en forma de sonrisa, aroma, sonido, anécdota… que hacía tiempo no recordaba.  Dejar cuidadosamente colocadas esas flores, procurar que todo a su alrededor esté limpio y cuidado al detalle, volver a leer la inscripción tallada en piedra y observar, si se da el caso, la foto que mantiene congelada la imagen física de ese ser. Y marcharse después de un rato con la satisfacción de saber que un año mas no le ha fallado y que su recuerdo sigue vivo en su corazón.

Pero a veces ocurre que no existe un lugar donde recordar sino que por lo contrario, el único lugar donde esa persona permanece para sus seres querido es el recuerdo. Siendo un recuerdo más doloroso aún cuando la persona que decidió que esto debía ser así lo hizo considerando que la persona fallecida era un “enemigo” sin ni siquiera derecho a descansar en un lugar digno donde al menos sus familiares y amigos pudieran creerle en paz.

Un recuerdo para mi bisabuelo

Porque las personas vivimos mas de aspectos intangibles como sueños, deseos o recuerdos, que de aspectos tangibles como el dinero, el trabajo o las cosas materiales que poseemos, creo que, que existe el derecho de que la historia tenga memoria y que las personas que conforman la historia de nuestras vidas tengan un sitio digno donde descansar y ser recordadas.

 

Creo totalmente cierta la frase de Isabel Allende…“La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme siempre estaré contigo”, y si esa frase fuese una bandera sin duda sería aquella que sostendrían todas las personas que encontramos sentido en la lucha por el reconocimiento de las aproximadamente 30.000 víctimas desaparecidas en la Guerra Civil, víctimas de la dictadura y que yacen en fosas comunes  diseminadas por el territorio español.

Y aunque conseguir terminar un tema así con una sonrisa o sentimiento positivo es muy complicado, esta canción lo logra hablando de alguien que no está de una forma tan dulce como todos deberíamos aprender a hacer.

Que el recuerdo de los que no están no lo enterremos en nuestra mente, sino que lo mantengamos vivo en nuestro corazones, en nuestra voz, en nuestra sonrisas, en nuestras manos… 

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