El terremoto ocurrió a las 14:46:23 hora local del viernes 11 de marzo de 2011. El epicentro se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu, 130 km. al este de Sendai, en Japón. En un primer momento se calculó su magnitud en 7,9 grados, que fue posteriormente incrementada a 8,8, después a 8,9 grados por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS). Finalmente a 9,0 grados, confirmado por la Agencia Meteorológica de Japón.
Esta magnitud lo convirtió en el terremoto más potente sufrido en Japón hasta la fecha así como el cuarto más potente del mundo de todos los terremotos medidos hasta la fecha. Tras el terremoto se generó una alerta de tsunami, esperando una ola de 10 metros, la más grave en su escala local de alertas. Finalmente un tsunami de 4 metros de altura golpeó Iwate en Japón y se observó una ola de 10 metros de altura en el aeropuerto de Sendai, en la Prefectura de Miyagi.
El resto de impresionantes olas que vinieron después de esa Gran Ola barrieron coches, árboles, puentes, edificios… y en definitiva, casi todo lo que encontraban a medida que se adentraban en tierra. Tras su rastro un número actual de víctimas mortales que asciende a 15.405 y 8.405 desaparecidos. Cortes de agua y electricidad, refinerías petrolíferas en llamas y Centrales Nucleares con serios riesgos de escapes radiactivos…
… a pesar de todo ello…. no se registraron saqueos en los negocios comerciales y hosteleros damnificados, no se registró un alza de precios aprovechada por personas oportunistas, es dificil encontrar la imagen de personas sumidas en una expresiva desesperación, tampoco se conocen imágenes de familiares indignados con rostros de pena o rabia por la pérdida tan repentina y trágica de seres queridos, familiares, amigos, recuerdos físicos y no tan físicos….
Como el Sushi, uno de los platos más conocidos de la gastronomía japonesa, se sostiene sobre DOS ingredientes principales: el arroz blanco (sumeshi) y el pescado (maguro, sake, hamachi…) El porqué de esta, para nosotros los occidentales, insólita falta de reacción, sensibilidad, expresividad, etc. viene soportado por DOS pilares que a la vez siempre han sostenido a la cultura japonesa:
- La gran CONCIENCIA DE GRUPO del japonés proviene de su pasado histórico, aislado del resto de países, donde la gente de cada zona debían de unirse en pequeños grupos para poder cultivar sus parcelas de arroz. Las canalizaciones del agua, las recolecciones y siembra del arroz debían ser comunitarias… y mantener siempre una cierta armonía y respeto entre el grupo era clave para que el trabajo saliese adelante.
- Lo que los japoneses denominan GAMAN, un término particular de la lengua japonesa, con muy dificil traducción, que abarca el toda una forma de vivir tratando siempre de “No incomodar al otro con el sufrimiento propio, mostrar dignidad, reserva, superación y aguantar con fortaleza y dignidad y autocontrol los percances y obstáculos que les sobrevengan, levantarse tras la caida sin esperar ayuda.
Estos dos conceptos envuelven la admirable reserva, dignidad y superación con que los japoneses han reaccionado y reaccionan ante los retos que el destino les depara, en forma de terremotos, tsunamis, catástrofes bélicas o nucleares; y les hacen trabajar desde el primer momento por no permitir que la salud mental y física de los otros se vea afectada.


Fantástico!, enhorabuena por el blog (de parte de un nuevo seguidor).
Tienes razón en todo lo que dices, el respeto por los demás, no exteriorizar los sentimientos negativos y el sentido del trabajo es lo que más te llama la atención de la vida cotidiana de los Japoneses.
En el metro, no les verás molestando al que duerme (que por otro lado son casi todos), ni hablando por el móvil, ni dando gritos o hablando más alto de lo normal, no les verás saltándose una fila o una cola, evitan chocarse cuando van andando por los pasillos o por la calle respetando todos sus espacios personales.
Tienda o restaurante que entres, lo primero de todo es que todo el personal se da la vuelta y te saludan y te dan las gracias por haber entrado(fíjate, te dan las gracias solo por entrar, aunque luego te marches sin consumir nada) y lo mismo al marcharte, porque tú eres el cliente.
A los japoneses, si un restaurante no les gusta o creen que no han sido atendidos adecuadamente, simplemente dejan de ir… algo impensable para nuestra cultura latina en la que sentimos la imperiosa necesidad de expresar gratuitamente nuestra disconformidad con algo.
A nivel profesional no lo se muy bien, pero lo que transmiten es un sentido de la profesionalidad y del trabajo increible, puede que tu trabajo consista en estar en la salida de un garaje de un centro comercial y parar a los coches que salen o a las personas que cruzan para evitar accidentes (ese trabajo existe, y hay hasta 3 personas, una a cada lado del garaje para las personas, y otro para los coches), pero esa persona se esforzará al máximo por ser el mejor en su puesto y realizar el mejor trabajo del mundo… de hecho, una prueba del trabajo bien hecho es que después de siglos de terremotos, pocos Toris (arco tradicional japonés que se encuentra a las puertas de los templos) se han venido abajo, se nota que las cosas las hacen bien.
Personalmente me recuerdan a una colonia de hormigas, perfectamente coordinadas que no se dejan llevar por impulsos y saben perfectamente lo que deben hacer en cada momento, pero por otro lado (salvando las distancias de las catástrofes y la desgracia vivida, por supuesto), no hay margen para la improvisación, donde está el “toque personal” que hace de tu trabajo algo tuyo?, me explico: en un reportaje de Callejeros, un restaurador que no recuerdo su nombre, contaba una anécdota bastante significativa de la mentalidad japonesa respecto al trabajo. Les estaba enseñando a servir un postre, por lo que cortaba en pedazo de lo que fuera, y ellos medían al milímetro el ancho, el largo y la altura, y lo anotaban, medían el plato en el que se servía, medían donde se colocaba ene l plato y que se ponía para adornar… pero claro, el restaurador español al día siguiente se levantaba con el pie izquierdo, y en vez de cortar el pedazo de postre más grande, lo cortaba más pequeño, y en vez de ponerlo en un plato redondo blanco lo ponía en un plato cuadrado negro, y en vez de adornarlo con mermelada de fresa lo adornaba con rayadura de chocolate blanco, y los pobres japoneses que estaba aprendiendo se volvían completamente locos y no entendían absolutamente nada, si ayer era de una forma, porqué hoy es de otra?, que es eso de improvisar?.
Desde luego saldrán de esta, como lo han hecho muchas veces, a base de trabajar mucho y muy duro, y sin quejarse por ello.
Enhorabuena por el blog y perdona por el ladrillo!!
Un saludo!
Definitivamente nos demuestran que con el buen trabajo en equipo se pueden lograr grandes cosas, cambios ejemplares por que también se tiene disciplina lo que nos falta a muchos. En conclusión es admirable ver como a pesar de tantas circunstancias que ha tenido que padecer este país, siempre sigue adelante y sigue estando en la punta de muchos países estables.